La Guarida del Zorro Filoso

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lunes, 31 de agosto de 2009

Audioteca del Zorro (Mi primer vuelo al DF - de Havilland Comet 4C - The Guess Who - American Woman)

Platicaba la última vez que mi segundo vuelo lo realicé en un Comet 4C, mi único viaje en dicho avión, en julio de 1970. Apenas había terminado el Mundial de Fútbol MEXICO ’70 y se mantenían altas las emociones de ese Mundial, tan recordado por muchos mexicanos.


El logotipo oficial del campeonato mundial de fútbol MEXICO 70.

Pero volviendo al asunto de los aviones que el Zorro Filoso abordó en sus primeros vuelos. Hagamos un poco de historia acerca de este avión.

El de Havilland Comet fue el primer avión comercial a reacción del mundo, siendo producido en serie desde 1950. Para muchas personas de esa época, el Comet fue el emblema de la industria aeronáutica inglesa. Le llevó años de ventaja al diseño estadounidense, ya que Boeing produjo su 707 hasta 1954 y McDonnell hizo lo propio con su DC-8 en 1955.

La línea aerodinámica del Comet no ha vuelto a ser reproducida por los nuevos modelos de aviones civiles a reacción.

La línea de diseño europea se notaba en todo el avión. Delgado, alargado, con limpieza aerodinámica, mostraba lo mejor de los avances tecnológicos de los años 50’s. Su construcción era totalmente metálica, con ala baja en cantilever (en voladizo) y los cuatro motores a reacción ocultos dentro del ala y cercanos al fuselaje. Esto daba una impresionante caída en la resistencia aerodinámica, pero ofrecía inconvenientes estructurales y de seguridad.

La tripulación de vuelo comprendía un piloto, copiloto, ingeniero de vuelo y navegante. Lo más novedoso era la cabina de pasajeros presurizada, que daba más confort al pasaje, permitiendo un vuelo sin las molestias de vuelos bajos y turbulentos.



La primera versión comercial, el Comet 1, era operado principalmente por BOAC a inicios de los 50’s.


Era toda la sensación del momento.

Pero...

El año 1954 fue catastrófico para el hermoso Comet 1.

Primero, el 10 de Enero de 1954, 20 minutos después de haber despegado de Roma, el vuelo 781 de BOAC explotó en el aire matando a sus 35 pasajeros y tripulantes. En un inicio se sospechó de un mal funcionamiento de los motores, ya que estando casi dentro del fuselaje eran susceptibles de provocar daños mayores en el fuselaje en caso de fuego o alguna falla catastrófica.

El Comité de Seguridad inglés estableció mejores procedimientos y motores, pero unos meses después, el 8 de abril de ese mismo año, otro Comet 1 se desintegró en el aire.

La historia completa del vuelo 781 de BOAC la pueden ver en los siguientes videos.

Están en inglés, no pude encontrarlos en español.









El Comet fue rediseñado en tres versiones. La última fue la 4C, cumbre del diseño de este avión, con un fuselaje más largo, motores más poderosos y un par de tanques de combustibles auxiliares en las alas que lo identificaban inmediatamente entre el público y el pasaje.

El viaje fue a propósito para que pudiera irme informando sobre los requisitos de ingreso a la ESIME. Yo cursaba la preparatoria y deseaba estudiar ingeniería aeronáutica como diera lugar. Así que con algunos sacrificios de mis padres, consiguieron el boleto de viaje redondo y mis tíos del DF me podrían dar hospedaje.

MEXICANA utilizaba estos colores en los 60's en sus aviones.


Llegamos al viejo y pequeño aeropuerto temprano, llevando una maleta. Me tomaron mis datos, llegado el momento me despedí de mi familia y subí la escalerilla del avión. Recuerdo la cabina angosta, con hileras de 5 en fondo, 3 y 2 asientos a cada lado del pasillo central.

Una aeromoza me llevó a mi asiento, en la ventanilla y me senté emocionado. Cerraron las puertas, los motores arrancaron y nos dirigimos a la pista. Fue emocionante ver como el suelo se alejaba rápidamente y escuchar todos los ruidos del avión.

El despegue debió ser algo parecido a esto.


El vuelo duró unas cuatro horas. Entre las emociones del vuelo y la turbulencia que encontramos me mareé, estando a punto de provocar un desaguisado en la cabina. Pero nada sucedió por fortuna.

Llegué al aeropuerto del DF, asombrado por la gran cantidad de aviones que veía por la ventanilla del Comet. ¡Veía de cerca las aeronaves que solo había visto en revistas! ¡Ah, que inocentes ojos de muchacho!

Esta foto del aeropuerto del DF seguramente es de fecha cercana a mi historia. Se puede apreciar la antigua base de mantenimiento de MEXICANA con tres Comet 4C estacionados, otro en plataforma, un Boeing 727-100, un DC8 y un DC6.

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Esta canción se mantiene como emblemática de los 70’s, a pesar del paso de los años.

En los días de mi primer viaje al DF ya era escuchada una y otra vez en las estaciones de radio de Calexico y El Centro, ciudades estadounidenses vecinas a Mexicali. Durante los descansos de clases en la prepa la escuchábamos en la cafetería o por la radio en el trayecto en automóvil a casa.

El sentimiento anti-yanqui se hace evidente, aunque el grupo canadiense The Guess Who, autor de la canción y melodía, haya tratado de deslindarse de ese tema.

Desde la primera vez, cada vez que la escucho, me hace recordar esa época juvenil despreocupada, tan dada al maniqueísmo y la visión romántica del mundo real. Aún así, al volverla a escuchar y postearla, mi pulso se acelera. Quisiera tener la versión de Guitar Hero World Tour y sorprender a mis hijos ante esa demostración musical.




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El vuelo de regreso fue de nuevo en un Comet. Pasaron varios años antes de que pudiera volar de nuevo, esta vez en un Boeing 727-100.

De los Comet, los últimos les vi durante años, en mis visitas al aeropuerto para tomar clases en el CIACC, casi desguazados en las plataformas remotas del aeropuerto del DF. Uno tenía colores ocres y el otro azules. De pronto por 1979, ya solo vimos uno, el de tonos azules. Le tomé una foto lejana y acompañado de algunos compañeros de la carrera fuimos a verlo de cerca. Era prácticamente el cascarón. No tenía sus magníficos motores Rolls-Royce Avon, sus instrumentos de vuelo, asientos, etc.


El Comet 4C color azul (Registro N777WA) fue donado y exhibido, según los últimos reportes, en el Parque Zoológico de Irapuato, Guanajuato.


El Comet 4C color ocre (Registro N888WA) fue donado, restaurado y exhibido en el Museo del Vuelo en Tukwila, Washington, EEUU.


Actualmente hay un solo Comet 4C en operación en el mundo, el ‘Canopus’, que tiene carreteos de exhibición pero que nunca levantará el vuelo. (Ver video más arriba)

Un final poco glamoroso para una aeronave gloriosa.

viernes, 21 de agosto de 2009

La Audioteca del Zorro (El Primer Vuelo - Piper Super Cub - DC 6 - Comet 4C - Beethoven - Fantasia)

Han pasado semanas sin que pueda escribir algo a los amables visitantes de la Guarida. Pretextos hay muchos, explicaciones y argumentos también, pero la poca asistencia del Zorro a su Guarida ha sido motivada por situaciones personales y de trabajo.

A todos los visitantes que continúan visitando la Guarida, mi más encarecido reconocimiento a su empeño e interés.

Hace unos días, recordando las anécdotas familiares acerca de los discos LP que estoy digitalizando, recordé el primer vuelo del Zorro Filoso. No me refiero al vuelo del recién nacido Zorro, que voló con su mamá desde su natal Hermosillo a Mexicali, en un flamante cuatrimotor DC-6. Aún mi madre conserva mi pase/boleto, donde menciona a un recién nacido. No, ese vuelo no lo recuerda el Zorro Filoso, su mente aún no cobraba su plena conciencia.

El primer vuelo del Zorro, siendo apenas un recién nacido, fue en un DC-6 como este.


El primer vuelo consciente se llevó a cabo en Mexicali, en el año de 1967. Mis padres participaban en el Movimiento Familiar Cristiano (MFC), y entre los eventos que realizaban hubo una rifa de un vuelo sobrevolando Mexicali. Mi padre inmediatamente compró su boleto, pensando precisamente en mí, que ya estaba entusiasmado en estudiar alguna disciplina aeronáutica.

Grande fue la emoción de mi padre al ser el ganador del vuelo aquel. Así que llegó a casa muy alegre y me comunicó nuestra buena suerte. El vuelo se llevaría a cabo precisamente al sábado siguiente.

Llegado el día fuimos al aeropuerto, en aquellos años situado a unas cuadras de la casa, en lo que hoy son las instalaciones de la Ciudad Deportiva, y nos encontramos en la Terminal con el capitán Miller, un piloto mexicalense muy conocido.

Después de los saludos me dijo que lo siguiera y entramos a la plataforma, donde me encontré con un Piper Super Cub, que sería el avión donde me estrenaría como pasajero aéreo.

En un avión similar a este Piper Super Cub realicé mi primer vuelo.


Muy emocionado me subí al asiento posterior, a través de la portezuela abatible a la derecha del fuselaje. El piloto me ayudó a colocarme el cinturón de seguridad y luego subió él al asiento delantero.

El piloto procedió a encender el pequeño motor, de solo cuatro cilindros, y probó su funcionamiento. En aquellos años el aeropuerto no contaba con torre de control. Solo había un despachador de vuelos de MEXICANA, y solo trabajaba durante los vuelos comerciales de esa línea aérea.

Así que el piloto se dirigió a la cabecera de la pista, oteó el horizonte y aceleró la carrera para levantar el vuelo.

La escena del despegue debió ser parecida a este video:



Que maravilla es poder levantar el vuelo en una aeronave tan pequeña. Se siente uno sujeto a las fuerzas más dispares, la fuerza de gravedad que quiere mantenerte esclavo en la superficie terrestre, y las fuerzas aerodinámicas que te separan de esas cadenas gravitatorias.

Durante emocionantes minutos dimos dos vueltas al Mexicali de los 60’s. Sus numerosas calles aún sin pavimentar, cuando solo de extendía al sur hasta la glorieta Sánchez Taboada, hasta Pueblo Nuevo al oeste, y al este hasta el Lienzo Charro.

A lo lejos, veía al enorme Valle de Mexicali, con sus interminables campos agrícolas y envolviendo todo, como un vasto océano marrón, el desierto inhóspito y cruel.

Finalmente, la pequeña aeronave volvió a enfilar a la pista. Aterrizó calladamente y nos estacionamos de nuevo en la plataforma original.



Bajé más emocionado que antes, dando gracias al piloto. Me encontré con mis padres y hermanos en la pequeña terminal aérea, platicándoles todo lo que vi por los aires.

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La sexta de Beethoven ya la había escuchado, y visto, en la película Fantasia (1940), de los Estudios Disney, en una de sus varias restauraciones por 1956.





En dicha restauración aún se podía ver la imagen de una centaurita afro-americana. Desde la restauración de 1969, la centaurita negrita no aparece en la pantalla. Cosas de la “corrección política” estadounidense.

Diversas escenas donde aparece la centaurita-criadita-negrita en Fantasia.


Desde que vi la película me gustó la Sexta Sinfonía. Así que no me era extraña cuando mi padre recibió el disco de Columbia con la sinfonía completa.

Tampoco me es extraño el tercer movimiento, ya que me hace recordar la historia de mi primer vuelo, desde que llego a la plataforma hasta que regreso a ella.



III Movimiento: Allegro (Sinfonía No. 6 de Beethoven)

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De ese primer vuelo pasaron cuatro años, hasta que pude volar de nuevo en un viaje de vacaciones al Distrito Federal en un Comet 4C, también de MEXICANA.

El Comet 4C lo volaba MEXICANA desde 1960, pero no lo hizo a Mexicali sino hasta por 1969.


Ese vuelo..., es otra historia.

lunes, 29 de junio de 2009

Audioteca del Zorro Filoso (Un Vuelo a los Volcanes - Cessna 421 - Beethoven - Obertura 'Fidelio')

Un día que siempre recordamos, los que participamos en aquella aventura, fue cuando el padre de mi amigo, piloto aviador muy reconocido en aquellos años en BC (qepd), llegó al DF trasladando un nuevo y flamante avión bimotor Cessna 421 ‘Golden Eagle’, para tratar de venderlo a una empresa de transportes de frigoríficos. Esta empresa es la que tenía pintados unos pingüinos en los costados de las cajas de remolque.

En abril de 1977 visitó a su hijo, en la casa de asistencia donde habitábamos. Mientras platicábamos con él algunos de los compañeros de la ESIME, nos invitó a volar en aquella maravillosa máquina ese mismo sábado en la noche: “para que disfruten del espectáculo del DF”, nos dijo.

Nos emocionó mucho la oferta y la agradecimos mucho. Así que nos tomó pocas horas ir al aeropuerto Benito Juárez, a la Terminal de aviación civil donde ahora está la nueva Terminal #2. Llegamos ya de noche, nuestro anfitrión llenó las formas necesarias aduciendo que era un vuelo de demostración. Luego nos fuimos a pie a la plataforma y ahí estaba el hermoso bimotor.

La puerta trasera fue abierta y subimos ilusionados cuatro alegres estudiantes de la ESIME y un colado. Nos distribuimos en la estrecha pero lujosa cabina de pasajeros y el piloto empezó con el procedimiento de verificación de vuelo. Recorrió el exterior del aparato, verificó la integridad de las escotillas de servicio, las hélices, el tren de aterrizaje, los tubos Pitot, el movimiento de las superficies de control.

Una distribución típica del interior del Cessna 421


Ya dentro de la cabina de pilotos encendió los tableros, verificó los sistemas eléctricos e inició el arranque de los dos motores. Después verificó la presión hidráulica y neumática, la cantidad de combustible, los instrumentos de vuelo.

Después, conociéndome desde antes mi ilusión de los aviones, me preguntó si quería hacer la prueba de magnetos. Algo ya sabía sobre esto y le dije que sí.

Una pequeña historia acerca de los sistemas de magnetos en los motores de combustión interna:
Los magnetos ya no se usan en los motores de automóvil, aunque en los primeros motores de ciclo Otto era lo que se utilizaba, dada su conveniencia de no utilizar una batería. En los autos antiguos se utilizaba el “crán”, del término inglés crank (manivela), que era una pieza de metal que se conectaba directamente al cigüeñal del motor, y que mediante su giro en forma manual se obtenía la presión de gases en los émbolos y la carga de energía eléctrica necesaria para que el motor arrancara y se tuviera su funcionamiento autónomo. Las motocicletas de arranque no eléctrico aún utilizan este sistema.



El arranque del motor de un Austin de inicios del siglo XX

También el sistema de magnetos se utiliza en la llamada aviación general, esto es: los aviones chicos y medianos, que utilizan motores recíprocos (ciclo Otto). El Cessna 421 no era la excepción, aún como novedad en aquellos años de los 70s. El motor básico sería más o menos así, quitándole el turbocargador y el mecanismo reductor de RPM:

En esta foto se pueden apreciar perfectamente los dos magnetos en la parte superior del motor. También pueden observarse como hay dos cableados por pistón para las bujías en los cilindros. Así tenemos un sistema redundante de bujías en cada cabeza de cilindro.

El tablero de pilotos del Cessna 421 que el Zorro tripuló en su visita a los volcanes

Como procedimiento se realiza una prueba, para verificar el correcto funcionamiento de ambos magnetos. En el tablero de pilotos hay un selector con tres posiciones: Left - Both - Right. Cuando los motores están ya funcionando y a las revoluciones suficientes, con el interruptor en ‘Both’, se gira la perilla a ‘Left’ y las revoluciones deben reducirse un porcentaje establecido. Se regresa a ‘Both’ (las revoluciones deben aumentar) y luego a ‘Right’ (las revoluciones deben reducirse de nuevo un poco). Si las cifras cumplen lo esperado el vuelo puede continuar.
Ya casi estábamos en cabecera cuando el piloto observó que la corriente eléctrica de uno de los generadores no era la suficiente para un vuelo nocturno. Así que por el momento el vuelo fue cancelado y regresamos a plataforma. Quedamos en realizar el vuelo al día siguiente en la mañana, y visitar el Popocatépetl desde los aires.

Otra vista del Cessna 421

Al día siguiente, el domingo 17 de abril de 1977, nuevamente fuimos a la Terminal civil y tomamos varias fotos de la aeronave. El grupo de amigos fuimos captados por la lente, ahí estaban los alegres amigos: Ciro, Humberto, Alberto y Zorro. Todos apenas rebasábamos los 20 años de edad y estábamos emocionados cual chiquillos de primaria.

El motor derecho de la aeronave, con un joven y delgado Zorro Filoso

La nave utilizaba dos poderosos motores Continental GTSIO-520-D, de 375 caballos cada uno. La secuencia de este código de motor es, “G” (geared) - en lugar que la flecha del motor vaya directamente a la hélice, en este caso la flecha iba a una caja reductora de RPM y de ahí a la hélice. Esto lograba unas 1600-1900RPM, que hacía menos ruidoso el funcionamiento total del aparato.

“TS” (Turbo-charged) - el aire que llega a los pistones del motor es comprimido por medio de una turbina, que a su vez es accionada por otra turbina que es accionada por los gases de escape del mismo motor. Esto logra hacer llegar más oxígeno para la combustión a mayores altitudes de vuelo. Este mecanismo se muestra abajo:

La sección amarilla-roja es la parte de la turbina accionada por los gases de escape del motor. A su vez, mediante una flecha que las interconecta, se acciona otra turbina que ‘aspira’ el aire circundante y lo comprime para enviarlo al múltiple de admisión de los cilindros


”I” (Injected) - la gasolina es inyectada directamente en los pistones del motor, en lugar de ser previamente mezclada en un carburador. Este sistema de inyección ya es de uso común en los motores de automóviles, por lo que ya muchos sabrán cuales son sus beneficios.

”O” (Opposed) - Los cilindros están dispuestos en sentido opuesto, unos de otros. La disposición podría ser radial (R), en línea (L), en V, en X, en H, etc.

520 - son las pulgadas cúbicas de desplazamiento de los seis cilindros del motor. Esto da unos 3 litros por motor. Vendrían a ser como dos motores de una minivan Ford Windstar, turbocargados.

”D” - sería la versión del motor, algunas adiciones de refrigeración por ejemplo.

Nos elevamos por encima de la ciudad de México y enfilamos hacia los volcanes. De momento se veían lejanos, pero en cuestión de algunos minutos ya estábamos circunnavegando sus cimas.

El Popocatépetl, cuando aún no exhalaba densas columnas de vapor y humo


El Iztaccíhuatl, durmiendo con sus nieves eternas

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Por aquél abril de 1977 me mantenía asistiendo a los conciertos de la OFUNAM en la Sala Nezahualcóyotl, y hacía pocos días que se había celebrado el 150 aniversario del fallecimiento de Ludwig van Beethoven (16/Dic/1770 ~ 26/Mar/1827). Habíamos asistido al concierto un grupo de amigos entusiastas de la música clásica y escuchamos la obertura de ‘Fidelio’, su única ópera.

La ópera inició como ‘Leonor’, pero Beethoven hubo de cambiarle a ‘Fidelio’ contra su voluntad. Hubo de hacerle tres revisiones a la obra completa y a su obertura, hasta que finalmente, en 1814, se tuvo la versión que escuchamos hoy en día.

Toda la composición transmite la energía de Beethoven, pero sobre todo su frenético final, de toda la sección de cuerdas, me llama la atención.

Tengo dos ‘Fidelio’, una en CD que adquirí junto con mi primer reproductor en 1988 y otra en cassette que compré precisamente a finales de los 70’s. Esta última es la pista que comparto con ustedes.





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Regresamos al aeropuerto del DF muy emocionados y con varias fotos en nuestro haber.

El avión finalmente no fue vendido a la empresa transportadora y se regresó a Tijuana. Meses después me enteré que fue vendido a una empresa en Monterrey, probablemente la fundidora o la cervecería.

Por muchos meses presumía a mis compañeros de carrera que había volado y tripulado la aeronave. Como siempre, las novedades pasan de moda y otras anécdotas se nos venían con nuestra próxima graduación.

Pero esas…, son otras historias del Zorro Filoso.